Hay muchos momentos en la vida donde nos encontramos con personas difíciles, diferentes, con las que nos cuesta estar en paz, con las que chocamos en creencias, sentimientos y decisiones, con quienes no estamos en sintonía energética o simplemente no queremos estar y se nos convierten en un “dolor de cabeza” porque nos generan malestar.
Normalmente lo que hacemos es profundizar esa incomodidad cuestionando completamente la manera en la que actúa esa persona y lo mal que nos sentimos, la rabia, el dolor, la tristeza, la envidia que nos genera, y cada vez que pensamos en eso, cada vez que nos cuestionamos entonces comenzamos a interiorizar esa incomodidad y esas emociones de desamor en nuestro propio ser. Lo que no nos damos cuenta es que al interiorizar esa incomodidad nos hacemos daño a nosotros mismos, si le damos poder a esa persona de indisponernos, de molestarnos, de alterarnos, de quitarnos paz, tranquilidad, felicidad o energía entonces somos nosotros mismos quienes nos estamos haciendo daño.
¿Qué hacer cuando esto pasa y estas perdiendo tu tranquilidad?
- Conéctate contigo mismo: toma un tiempo para ti y para reflexionar sobre la situación por la que estás pasando con esa persona y que es lo que realmente sientes y por qué te sientes así.
- Haz una lista de las emociones, pensamientos o sentimientos negativos que está persona genera en ti para poderlos sanar y desechar.
- Decide eliminar todas esas emociones de tu ser y suéltalas, déjalas ir, reconoce que no te hacen bien.
- Acepta con amor el aprendizaje que está persona te está trayendo a tu vida y dale las gracias
En este tipo de situaciones es importante amarte a ti mismo más que nunca, aceptando desde el amor que no te llevas bien con esa persona o que simplemente no estás en sintonía con ella y que no es necesario llevarnos bien con todos pero que no puedes permitir perder tu paz por alguien más
Reflexiona si necesitas terminar o cortar toda relación con esa persona y seguir adelante, si es una persona con la que definitivamente necesitas convivir acéptala tal cual como es y acepta las diferencias que hay entre ustedes sin necesidad de involucrarte emocionalmente en el proceso. No hay nada malo en no estar de acuerdo o a gusto con alguien, no hay nada malo en tener diferencias, no es necesario desgastar tu energía en querer cambiar a esa persona, su forma de ser, de pensar o de actuar, simplemente acéptala como es y deja ir toda incomodidad, no te aferres a las emociones de desamor que está persona te genera.
Recuerda que tú eres responsable de ti mismo, de tu felicidad, de tus emociones y de la manera en la que vives tu vida. Tú puedes inspirar, motivar, orientar o guiar a otras personas, pero no puedes cambiarlas, lo que si puedes cambiar es la manera en la que tú te relacionas con ellas porque eres tú quien tiene el poder sobre ti mismo.
Tu ser necesita alimentarse y nutrirse de emociones, experiencias y vivencias de amor, todo lo que no vibre en amor es tóxico para ti, entonces déjalo ir, suelta y libérate de todas las emociones que te hacen daño.
El poder para ser feliz y estar en paz lo tienes tú mismo solo es cuestión de que decidas usarlo.
Con amor
Alejandra Piedrahita
Amatista Sanación Integral
Instagram: @amatista.sanacion
