Las relaciones de pareja son uno de los canales de aprendizaje más importantes de nuestra vida, nuestros compañeros sentimentales son siempre grandes maestros en nuestro día a día ya que con ellos compartimos experiencias, sentimientos, emociones y energía, mucha energía.
Entender las relaciones desde la espiritualidad nos permite vivirlas de una manera diferente, más consciente, más real, más sincera. Cuando entendemos que somos dos seres espirituales y que ambos estamos en un proceso de evolución, de transformación y de aprendizaje constante entonces podemos entender todo lo que nos pasa con más consciencia. Saber que así como tú la otra persona también tiene retos internos, oportunidades de cambio, fortalezas y debilidades, miedos, inseguridades, te permitirá relacionarte con esa persona de una manera más compasiva, mas amorosa.
Para que las relaciones de pareja realmente fluyan, crezcan, sean nutritivas es importante que ambas personas estén en sintonía, tengan claridad sobre cuál es el propósito por el cual han decidió unirse y decidan caminar juntos hacia ese mismo propósito.
La base principal de las relaciones basadas en el espíritu es el Amor, la energía del amor es una de las herramientas más hermosas que Dios nos ha dado para vivir, el Amor transforma, sana, libera, equilibra y funciona como un imán para la paz, la tranquilidad, la compasión, la reconciliación y la transformación.
Para que una relación encuentre un equilibrio, es necesario que ambas personas estén en equilibrio consigo mismos, que sean capaces de reconocer su papel en la relación y la energía que le están brindando a la relación, que sean capaces de identificar cuáles son las cosas buenas y nutritivas que están contribuyendo y cuáles son sus erros y las cosas negativas que están contribuyendo a la relación, es necesario que ambas personas estén conscientes de sus propios procesos internos y decidan trabajar en ellos, decidan trabajar en sí mismos, en crecer, en avanzar, en tener control emocional, para traer siempre a la relación lo mejor de cada uno.
Cuando esto pasa, cuando cada ser trabaja en sí mismo y se propone traer a la relación lo mejor de sí mismo entonces las relaciones florecen, crecen, son nutritivas y son fuente de gran amor y felicidad.
Es natural que haya momentos de desequilibrio, momentos de dificultad, momentos de estancamiento, de estos momentos nacen las oportunidades de cambio, las oportunidades de crecimiento y de transformación, la clave está en poder identificar juntos esas oportunidades de mejora y definir un plan para mejorar.
A veces alguna de las dos personas está pasando por un momento difícil, por un aprendizaje propio que se ha vuelto un reto interno y que está dificultando la manera en la que se relaciona con la otra persona y es ahí cuando más se necesita el Amor, es ahí cuando necesitas del otro para superar tus propios procesos y volver al equilibrio que se necesita para que la relación siga creciendo y fluyendo. Pero necesitas hacerte responsable de tus propias dificultades y de tus propios procesos, necesitas poder enfrentarlos y no solo esperar a que sea tu pareja quien llene tus miedos, tus vacíos, tus inseguridades, recuerda que esa persona también tiene sus propios procesos, también quiere avanzar, también quiere estar en paz y ser feliz.
Las relaciones de pareja deben ser una mezcla de un trabajo interno y de un trabajo en equipo, de esta manera ambas personas podrán crecer y juntos podrán construir la vida que ambos desean y se merecen.
Para que haya un cambio en las relaciones de pareja se necesita que haya primero un cambio en cada una de las partes, para que haya equilibrio en las relaciones de pareja se necesita que haya equilibrio en cada uno, de esta manera ambos estarán dispuestos y conscientes para trabajar en ese cambio que la relación necesita, uno solo no puede con toda la carga, las cargas deben ser compartidas.
Los cambios en las relaciones de pareja se dan si ambos participan del cambio, si ambos ponen de su parte, cuando una de las dos partes no quiere trabajar en sí mismo, no quiere cambiar, no entra en sintonía con el objetivo de su relación entonces la relación comienza a fracturarse y muy posiblemente pueda terminar.
Las relaciones de pareja al igual que tu necesitan transformarse en el tiempo, adaptarse a las nuevas circunstancias y necesidades, moldearse a medida que ambas personas se van transformando y van creciendo, aceptar esto, les permitirá fluir mejor en sus relaciones, crecer más y ser más felices.
El Cambio en las relaciones de pareja es una necesidad y ser capaces de cambiar sin lastimarse uno al otro, sin dolor, sin dificultad, es la clave para que una relación perdure en el tiempo.
Permite que sea la energía del amor quien los guie, trabajen cada uno en sí mismo, reconozcan sus sentimientos, sus emociones, su actitud y su energía frente a su relación, siempre teniendo presente que hay un propósito para que ustedes estén juntos, identifiquen cuál es ese propósito, cuál es su objetivo y caminen juntos hacia esos objetivos y esos propósitos, siempre con amor y luz.
Alejandra Piedrahita
Amatista Sanación Integral
